personaje solidario

Ojalá no existieran los bancos de alimentos

Jose MolinaJosé Molina Igartua. Voluntario del Banco de Alimentos de Bizkaia.

Podría estar aprendiendo a pintar, leyendo el periódico, jugando a la brisca o pasando los inviernos en Benidorm. Podría pasear con sus nietos o apoyado en una valla mirar las obras de la calle, pero en vez de todo eso, José decidió hacerse voluntario del Banco de Alimentos de Bizkaia. Y no fue el único, de los 104 voluntarios permanentes del BAB la mayoría son jubilados que aportan su experiencia, su tiempo y su solidaridad para una buena causa. Este hombre decidido y enérgico de 76 años cuenta su experiencia como colaborador de base de una ONG, que desgraciadamente tiene que multiplicar su actividad año tras año.

Trabaja usted en un banco bueno…

(Se ríe) Mi primo, que también trabaja en el Banco de Alimentos de Bizkaia, siempre dice, voy al banco. Yo ya me he acostumbrado y lo digo también, que la gente pensará, este será consejero del BBVA, irá a recibir un sobre, (más risas).

¿Cuándo decide hacerse voluntario del BAB, qué le impulsó a ello?

Estuve dos o tres años que no hice nada, pero hace 4… Estábamos en plena crisis y había problemas de todo tipo con las ayudas sociales, con los alimentos y la administración estaba haciendo muy poco. Cosas que debía hacer la administración hoy en día las hacen las ONG. Yo quería colaborar y mi mujer, Begoña, me dijo: por qué no vas al banco de Alimentos. Podría haber ido a otro sitio pero mi primo colaboraba allí.

¿Cuál se labor dentro del BAB?

El BAB tiene varias áreas. Yo trabajo en el área de aprovisionamiento, los que vamos a pedir alimentos. Colegios, empresas, tanto alimentarias como no alimentarias y supermercados son las fuentes principales. La ayuda de la Unión Europea, a través de excedentes alimentarios, también es muy importante, pero está disminuyendo.

La gente de aprovisionamiento tenemos que estar en la calle. Tenemos campañas todo el año, sobre todo en centros escolares, que contamos con más de 80. Y no sólo recogemos alimentos, también damos charlas a los alumnos.

¿Charlas?¿Y qué les cuenta?

Bueno, pues el mismo rollo que te estoy soltando a ti (se ríe). Pero es curioso, chavales de 14 o 15 años que piensas que pasan de todo y no es cierto. Están muy interesados y preocupados. Tratamos de concienciar a los jóvenes de que este es un problema serio y te responden muy bien.

Mira, los voluntarios para los turnos de campaña de noviembre en el Eroski de La Avanzada, prácticamente se cubren con centros tres centros de secundaria. Un montón de chavales y chavalas de 16 años que, con su profesor, colaboran encantados. También tenemos voluntarios de asociaciones como ASPACE (Parálisis Cerebral), que colaboran con sus monitores.

los mayores aguantamos como podemos, pero dile a un niño que no le puedes dar de comer. Se te cae el alma a los pies. Empiezas a jurar.

Estos 4 años de voluntariado han transcurrido en lo más duro de la crisis. ¿Lo ha notado?

Sí, sí, esto se nota simplemente con las solicitudes de las diferentes asociaciones. Esta demanda ha aumentado, por supuesto. Suministramos alimentos a más de 200 entidades que a su vez atienden a 40.000 personas. Y esto sólo en Bizkaia, porque el BAB sólo distribuye alimentos a instituciones del territorio. Y cómo no va aumentar, si la gente no tiene trabajo o es tan precario que no le llega.

Nos han pedido desde la Federación Nacional que solicitemos a la gente que va donar legumbres que estén precocinadas, porque muchas familias carecen de recursos para poder pagar la luz o el gas para cocinarlas. Significa hay mucha gente que no tiene ni para comer y el problema gordo es para los niños, porque los mayores aguantamos como podemos, pero dile a un niño que no le puedes dar de comer. Se te cae el alma a los pies. Empiezas a jurar.

En la memoria del Banco de Alimentos de Bizkaia de 2013 se refleja que ha aumentado un 13% los alimentos repartidos. Pero a su vez las solicitudes aumentaron un 33%. 

La cosa no mejora. De macroeconomía no entiendo, pero en la economía doméstica cada vez hay más necesidad. El umbral de la pobreza está subiendo, 128.000 personas en Bizkaia. Estamos llegando a niveles dramáticos. Yo creo que la política económica ha sido un desastre, desde mi punto de vista ha hecho más ricos a los ricos y más pobre a los pobres.

 Los niños son los primeros que se conciencian y le dicen a aita o a ama: “hay una recogida de alimentos y tengo que llevar”.

Usted participa en campañas de recogida de alimentos, en centros escolares, en supermercados, ¿somos solidarios los vizcaínos?

La reacción de la gente es muy buena y desde my experiencia creo que en Euskadi hay mucha más solidaridad. Estamos muy mentalizados y somos muy solidarios. La gente responde muy bien y no sólo el que dona, también los voluntarios. En la actual campaña de recogida de alimentos, vamos a contar con 3.000 personas. 4 o 5 voluntarios por turno de 3 horas por 150 supermercados, empieza a multiplicar…

Pero lo que mejor funciona son los colegios. Los niños son los primeros que se conciencian y le dicen a aita o a ama: hay una recogida de alimentos y tengo que llevar.

De los más de 100 voluntarios fijos del BAB, a mayoría además son jubilados. ¿Por qué cree que pasa esto?

Hay varias cosas, una es que tenemos más tiempo. Además si puedes echar una mano y te mantienes activo mejor, pero la realidad es que lo hacemos porque las instituciones que tiene que cubrir esto no lo cubren.  Si los particulares no echamos una mano ¿quién se ocupa de esta gente?

En el BAB somos muchos somos jubilados, personas de 65 a 75 años, gente que está 5 horas en la oficina. El que lleva la contabilidad del banco tiene 98 años, un bolo privilegiado. Los que van a Mercabilbao, que hay que estar a las 5 de la mañana para recoger el producto fresco y llevarlo al almacén para distribuir inmediatamente. La mayoría somos mayores, menos la gente de almacén, que tienen que andar con peso y cajas. Esos sí que tienen mérito, porque es gente joven que está en el paro y dicen: “bueno, donde puedo echar una mano”.

Fito es un hombre cojonudo. Muy solidario y muy positivo.

Recientemente Solidaryland entrevistó a la actriz Gurutze Beita sobre su participación en campañas sociales. ¿Qué importancia le concede usted a esta visibilidad que ofrece la persona famosa?

Me parece fantástico. Nos fijamos más en esa gente. En mi no se fija nadie. La campaña de este año, la gran campaña de recogida de alimentos del 28 y 29 de noviembre, la protagonizan Dani, ex jugador del Athletic y Ana Urrutia, la chica del tiempo de ETB. Gente muy conocida. Eso tiene más atractivo, llama más la atención. Me parece muy bien. Ojalá hubiera más.

En 2013 el cantante Fito realizó dos conciertos benéficos en favor del BAB…

Lo de Fito fue un éxito total. Recaudó 100.000 euros, que se dice pronto. Me parece muy bien y además Fito es un hombre cojonudo. Muy solidario y muy positivo.

José, usted tenía su propia empresa. ¿De alguna manera su experiencia en la gestión le ha servido en esta nueva etapa?

No especialmente, esto es diferente. Tal vez sólo las relaciones, los contactos. Aunque también es cierto que cuando te jubilas ya no eres nadie en el campo profesional. Tus influencias se han acabado.

¿Ha pensado hasta cuando va a seguir colaborando de forma activa con el Banco de Alimentos?

No tengo ni idea. Ojalá no existiera los bancos de alimentos. Sería una señal de que todo el mundo estaría bien alimentado, pero desgraciadamente eso es utópico hoy por hoy. ¿Hasta cuándo?: hasta que pueda. Yo tengo intención de seguir, hombre si me veo muy limitado lo tendré que dejar.

Los rostros populares tenemos más obligación de colaborar en causas sociales que el resto

Gurutze Beitia. Actriz

Gurutze  Beitia colabora desde hace años con multitud de ONG.

Gurutze Beitia es un rosto muy conocido de la televisión y el teatro.  Lo que tal vez pase más desapercibido es la actividad frenética que mantiene la actriz en favor de las causas sociales. Desde el Síndrome de Down hasta el Alzheimer, pasando por la custodia compartida o actuar en un geriátrico. Su imagen desenfadada y su naturalidad son solicitados por todas las ONG que uno se pueda imaginar.

Gurutze está en todas.

Yo creo que tenemos obligación, la verdad, si puedo me apunto a todo lo que me llaman: Cancer Infantil, Sida, Esclerosis Múltiple, que hago todos los años, Enfermedades Raras. He asistido a la presentación de la Carrera solidaria en apoyo al Cáncer de Mama, recientemente estuve en la Plaza Nueva de Bilbao ayudando a vender 4.000 carolinas en apoyo al Síndrome de San Filipo. Me he sacado la foto para el calendario del Síndrome de Down, presento la gala del Alzheimer. Hago todo lo que puedo. Yo tengo que colaborar.

Prefiero que me pidan una mayor implicación. A mi hacerme sólo la foto me da vergüenza.

¿Cuándo dice que no?

Pues sólo si no puedo por asuntos de trabajo. Pero si tengo libre siempre estoy dispuesta. Son tantas causas y hay tanto que hacer. Muchos te llaman como comedidos, como si te fueran a molestar y en realidad te están pidiendo una cosa que debiera salir de todo ciudadano.

¿Puede que haya personas que les hayan transmitido esa sensación?

No lo se, supongo… Hombre yo se que hay personas a las que se les ha llamado y han contestado ¿pero yo cuánto voy a cobrar?. A ver, es que va con el término solidario, me parece que está implícito. Se pide una colaboración altruista.

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Gurutze Beita (en el centro) junto a Patricia Gaztañaga, Txetxu Ugalde, María del Mar Vivanco, José María Argoitia, Beatriz Marcos, Arantza Lezamiz, Koldo Aguirre y Virginia Berasategui en la presentación de la primera carrera solidaria del cáncer de mama en Bilbao

¿Qué cree que aporta el rostro popular a este tipo de causas?

Supongo que notoriedad. Aunque a veces te llaman sólo para la foto y yo prefiero que me pidan una mayor implicación. A mi hacerme sólo la foto me da vergüenza. Debe ser importante por lo que todos dicen, pero si voy es para hacer algo, para colaborar de alguna manera. El año pasado convencí a mis compañeros de La Lechuga para hacer una función en favor de la investigación por el Alzheimer. El próximo martes estaré con los de la custodia compartida. También con Aspace. Si podemos poner un granito de arena…

Que George Clooney se implique en una gala para recaudar fondos por el terremoto de Haití, no creo que sea una cuestión de Marketing.

Muchos personajes famosos se han apuntado a causas sociales. ¿Es algo sincero o es política de gabinete de prensa para mejorar la imagen del famoso en cuestión?

Yo quiero pensar que no, que estas personas tienen unos valores y los van a defender. Que George Clooney, con la vida que puede llevar, se implique en una gala para recaudar fondos para el tsunami o el terremoto de Haití, no creo que sea una cuestión de Marketing. Primero porque quiero confiar en el ser humano, y segundo por que me parece sinceramente que no le hace falta. Creo que verdaderamente se compromete. George Clooney no necesita un lavado de imagen. Esto no me parece una moda y viene de muy atrás. Pensemos en Audrey Hepburn y su implicación con Unicef.

Es el mundo del espectáculo especialmente comprometido.

No, no lo creo. Pero sí es cierto que somos muy reconocibles, que tenemos una visibilidad y que tal vez la repercusión que pueda tener una declaración en la gala de los Goya, por ejemplo, es mayor que en otros ámbitos. Por eso creo que tenemos una obligación moral de hacer lo que podamos, porque si por estar en un maratón de EITB, cogiendo el teléfono y atendiendo a personas, podemos recaudar dinero para una causa, genial. Los rostros populares tenemos más obligación que el resto.

Cree entonces que hay una mayor responsabilidad de la persona famosa.

Me parece que sí. Es parte de la fama que tiene cosas muy buenas y alguna muy mala. Pero creo que conlleva una mayor responsabilidad, y que cuando un personaje famoso hace una declaración puede llegar a millones de personas e influir en ellas.

Me llamaron de Cáritas para hacer un monólogo. ¿Me puedo meter con el Papa?, les pregunté.  “Tú métete con quien te de la gana”, me contestaron. Son encantadores.

¿Qué le piden a Gurutze Beitia?

Pues un poco de todo. Una vez me llamaron de Cáritas para que presentara una gala e hiciera un monólogo. Yo les pregunté: “¿Pero ya sabéis a quién estáis llamando?, ¿puedo hacer un monologo de humor, me puedo meter con el Papa?”. Y me contestaron: “Tú métete con quien te dé la gana”. Son encantadores, gente voluntaria que hace frente a unos problemas tremendos y más en la época que estamos viviendo.

¿Nota que este momento es especialmente complicado?. En octubre de 2014 Manu Calvo director de Campañas de Cruz Roja Bizkaia declaraba en Solidaryland que habían tenido que duplicar el presupuesto de determinadas partidas.

Con Cruz Roja también he colaborado (risas). Sí, el momento que estamos viviendo es complicadísimo. Gente que vive en tu ciudad y que lo está pasando verdaderamente mal. En estos momentos hay un montón de chavales que están prácticamente en exclusión social. Y ya si ves en televisión la corrupción que hay, se te pone la vena como un cable de ascensor y no sabes que hacer. Pero aquí la gente es muy solidaria y se compromete.

Queda claro lo que aporta Gurutze a las causa con las que colabora. ¿Qué le aportan éstas a Gurutze Beitia?

Aprendes tanto en esos ámbitos. Hay una humanidad que es difícil encontrar en otro lado. Hablas con personas que tiene  problemas muy gordos y te sorprenden, te sorprenden por su forma de ver la vida, por su manera de enfrentar los problemas. Es muy enriquecedor. Hay un ambiente, una armonía, un positivismo del cual se aprende mucho.

Yo soy atea, republicana y feminista y no me parecen etiquetas. Es una forma de definirme, de afirmar lo que soy.

Recientemente Tim Cook, Director general de Apple, ha reconocido que es gay¿Eso le parece una cuestión de responsabilidad social?

A mi me parece que sí, porque socialmente sigue habiendo una restricción sobre esas personas y que una persona con un cargo tan relevante haga esa declaración, aboga por la causa. Hay quien entiende que eso favorece etiquetar a la gente. Yo no creo que son etiquetas. Yo soy atea, republicana y feminista y no me parecen etiquetas. Es una forma de definirme, de afirmar lo que yo soy. Con respecto al colectivo gay, creo que ayuda muchísimo que se vea como algo natural. Eso abre la conciencia del problema a más personas. Me parece fantástico.

¿Qué le parecen campañas como la del reto de echarse el cubo de agua?

Puede aparentar frivolidad, pero si hay miles de entradas para ver un video de alguien famoso echándose un cubo de agua helado y de esa manera recaudar millones de euros, me parece fantástico. Todo lo que sea recaudar por la causa… Como los calendarios solidarios que me hacen una gracia tremenda. Empezaron uno o dos y resulta que ahora los hace todo el mundo. Si conseguimos el objetivo que estamos buscando, no creo que sea frivolidad y bienvenido sea si recaudamos dinero para investigación o manutención.

¿La vamos a seguir viendo en este tipo de actos?

Mientras sigan contando conmigo sí, desde luego.