Inmigrantes atrapados en la exclusión social

Cáritas ayuda a este colectivo a integrarse en la sociedad y que tengan las mismas oportunidades que todos.

caritasLlegan con 12 años de edad debajo de un camión o en una patera, no saben dónde tienen que hacer sus necesidades y duermen en el suelo porque no saben para qué sirve una cama. Éstos chicos ingresan en un centro de menores donde tienen todas las necesidades cubiertas, pero al llegar a los 18 años muchos de ellos no encuentran una asociación donde les acojan por el perfil que tienen y van a la calle sin un duro y sin un sitio donde vivir, y es entonces cuando recurren a la delincuencia. La Diputación Guipuzcoana detecta estos casos a través de los trabajadores sociales de base y les mandan a Cáritas, donde tienen que superar una prueba para ver cuál es el problema. De allí les remiten a otros programas o se quedan con ellos. En cuanto ingresan en el programa se les acoge y cubren sus necesidades, pero también se les exige más responsabilidad, ya que si no acatan las normas se les podría llegar a echar a la calle.

Iñigo Lasagaster, coordinador de la casa de acogida de Andoain, señala que en este centro procuran enseñarles cuáles son las claves para vivir en este país, que construyan o reconstruyan un entorno social y familiar adecuado y que no estén inactivos mediante la inserción al mercado laboral. La dificultad actual que tienen estos chicos inmigrantes para acceder a un contrato laboral y a cursos de formación y, por lo tanto, a las prácticas, es la irregularización de los papeles, por lo que nos basamos en un proyecto ocupacional, llamado proyecto Ortzadar.

Éste proyecto tiene como objetivo buscar cursos de Lanbide y cursos alternativos en centros de día, o en formaciones de Cáritas . La oferta es poca y la demanda mucha, aclara Iñigo. Desde el centro implementan una ocupación para que no estén inactivos: rehabilitan el jardín, ponen una huerta ecológica, se encargan del mantenimiento de la casa y de las tareas del hogar, de esta manera les imponen tareas para que aprendan a tener una rutina laboral.

El 80% de los casos suele salir adelante después de tres años en el proyecto, ya que consiguen trabajo e integrarse en la sociedad, pero para esto es necesario que la sociedad ayude y superen los prejuicios, termina Iñigo.

Amaya García Sierra

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s